A veces te quería tanto que era capaz de no dormir una noche entera por quedarme a hablar contigo. Pero otras veces mi odio hacia ti era tan grande que no te hablaba algunos días. Tu voz me martilleaba por dentro, sobretodo si tus palabras no iban dirigidas a mí... Pero esos días en los que te quería, eran buenos días. Nos abrazábamos en frente de nuestros amigos , sin que ellos entendiesen nada, y cuando nos U.U bes... (palabra que no dire), nos reiamos junto con los demas, tambien cuando me fastidiabas cuando estaba que si molesta o triste contigo o con otra persona, tambien esos dias que saliamos (obvio no mucho). Eran buenos momentos, gracias por haber pasado estos ratos conmigo, por que se que soy cabezota, celosa y algunas veces un incordio. Bendita tu paciencia, que no se como pudiste aguantarme tanto, respetar en silencio esos momentos en los que me quedaba callada, y soportarme cuando me enfadaba por cosas que no entendia ni yo. Tambien te lo tengo que agradecer. Pero ...