Cada segundo que pasa es un segundo único, un instante mágico que no volverá. Párate a pensar ¿Qué ha ocurrido con el tiempo desde que comenzaste a leer esto? Muy simple: se ha esfumado. Se ha desvanecido del mismo modo en el que lo haría un castillo de arena en la orilla del mar.
Me pregunto muchas cosas, tantas que dudo lograr resolver todas mis dudas algún día. Pero no pierdo la esperanza; debe ser cierto eso que dicen y, realmente, la esperanza es lo último que se pierde.
A lo largo de mi vida, he aprendido algo, la mayoría de ello han sido cosas insignificantes. Porque, lo que realmente es valioso en este mundo no aparece en ningún libro de texto. Lo primero que debemos hacer si queremos entender una mínima parte de lo que ocurre a nuestro alrededor es aprender a desaprender.
Por eso, equívocate una y otra vez y deja que tus errores te enseñen lo que ningún profesor, por muy bueno que sea, será capaz de hacerte ver.