Ese gran baile de hoy fue increíble y con esa chica de vestido rojo pasión fue lo mas increíble de la noche, terminado el baile la lleve a mi casa, ella sabia que era solo mía al tocar su mano y darle mi protección, cuando llegamos a mi casa imagine a ella viviendo conmigo pero tenía miedo de que si la besara o algo iba a escapar. Ella agarro mis manos y las puso en su cintura y ella con sus manos las puso alrededor de mi cuello y me dijo "fue la noche más increíble de todas" me encanto que me dijera eso y luego de eso vi esos ojos tan dulce llenos de amor que ya no podía aguantar más y la tuve que besar, ella sigo el beso un beso que es el que nunca olvidare, le acariciaba la cintura y sentía como se ponía más nerviosa ella apretaba más mi cuerpo hacia ella y ese beso nos hizo dar cuenta de lo que éramos. Ella despega poco a poco sus labios de los mío y los dos respirábamos agitados, le agarre la mano y la lleve a mi habitación y a ella le gusta estar hay debido a que siempre le doy mi amor ahí, pero hoy era distinto con ese vestido rojo que atrajo miradas de mucho ella solamente necesitaba que yo la miraba, de que me daba celos como la miraban si me daban celos, pero ella no le importaban los demás, solo yo.
Ella se acerca a mi debido a que me quede cegado en como se ve, ella se ríe un poco para no despertar a los demás y yo le sonrió y en ese momento solo me deje llevar y la bese con pasión como ninguna otra persona lo haría, en ese momento todo cambio, ese momento ella era mía, acariciando su espalda para quitarle el vestido y ella desabotonandome la camisa, ella se entregó como un flor y en ese momento desee que esa noche fuera eterna solo ella y yo sabíamos lo que estaba pasando ahí mientras que los demás dormían ella se volvía mía y yo suyo.
Ella se acerca a mi debido a que me quede cegado en como se ve, ella se ríe un poco para no despertar a los demás y yo le sonrió y en ese momento solo me deje llevar y la bese con pasión como ninguna otra persona lo haría, en ese momento todo cambio, ese momento ella era mía, acariciando su espalda para quitarle el vestido y ella desabotonandome la camisa, ella se entregó como un flor y en ese momento desee que esa noche fuera eterna solo ella y yo sabíamos lo que estaba pasando ahí mientras que los demás dormían ella se volvía mía y yo suyo.